En Polilla Tramposa, hacer trampas no solo está permitido: forma parte del juego.
Deshazte de tus cartas sin que te descubra el Chinche Guardián y mantén los ojos abiertos cuando te toque vigilar.
Un juego rápido, compacto y muy divertido para grupos.
15,95 € iva incluido
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Polilla Tramposa da la vuelta a una norma básica de casi todos los juegos: aquí puedes intentar hacer desaparecer cartas a escondidas.
Eso sí, tendrás que hacerlo con discreción, porque una persona será el Chinche Guardián y estará pendiente de cualquier movimiento sospechoso.
El objetivo es quedarse sin cartas.
En cada turno se juega una carta de número válida o se resuelven los efectos de las cartas de acción.
Las Polillas Tramposas no pueden descartarse de la forma habitual, así que habrá que librarse de ellas sin ser descubierto y respetando las reglas específicas sobre cómo se permite hacer trampas.
Quien tiene la carta de Chinche Guardián no puede hacer trampas: su misión es vigilar.
Si descubre a alguien, cambian las consecuencias y el papel de guardián puede pasar a otra persona.
Funciona especialmente bien con adolescentes de 13 a 15 años porque combina picardía, observación y mucha interacción.
También es una buena elección para familias y grupos de amigos que prefieren partidas ligeras y con risas desde el principio.
Por qué regalar la Polilla Tramposa
Se aprende rápido, ocupa poco espacio y convierte cada partida en una sucesión de miradas, despistes y acusaciones.
Es ideal para sacar en cualquier momento y ofrece una experiencia muy distinta a la de un juego de cartas convencional.
Añade la Polilla Tramposa a la cesta y descubre quién sabe disimular mejor.
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